mayo 19, 2015

Recuperando el tiempo perdido.

Buenas tardes imaginarios e imaginarias.
Hace tiempo que no escribo algo que me haga reflexionar, la ausencia invadió este blog por momentos, parece que mi hada se fue a pasear sin mi. Tengo ganas de volver  y sentirme como en casa.
Mi vida ha dado un giro de mil vueltas. Han cambiado tantas cosas, por ejemplo, ahora no haga nada productivo y sólo vagueo por los recintos de este piso en el que vivo. Soy como un zombie al que mis padres quieren asesinar por veces. Parece mentira que con tanto tiempo libre no tenga ningún huequito reservado para escribir. Eso ha cambiado, lo juro.


El significado de los instantes.

El pasado se va, el presente es efímero y la vida sigue. Voy a ser directa. Dejémonos de tonterías y hagamos que el transcurso de la vida, donde "la vida sigue" sea lo más divertido posible. Aunque no tengamos nada por lo que sonreír, ni siquiera tiempo (FALSO).
Yo clasifico el día en instantes. Intento que cada uno de ellos contenga una carcajada. La gente que me conoce me dice que soy una chica especial, a veces con cariño y porque de verdad lo creen y otras porque quizá piensan que me falta algún tornillo. Me faltan siete.
Lo que quiero decir es que, con mi falta de tornillos, soy feliz, precisamente porque no me corto un pelo y hago lo que me da la gana.
Son cosas, que vosotros queridos seguidores imaginarios, ya sabéis. Por eso, no las olvidéis.
Cualquier tontería nos puede hacer reír a más no poder y curar nuestro mal humor.
Recordad, ''la felicidad es como un cine gratuito, abierto a todos los públicos a todas las horas del día. A todos los pequeños instantes.''

Gracias por leerme y sed muy felices.

2 comentarios:

  1. Será que en el mundo de los clones nos ven como a un loco ?... La vida se mide con intensidades, esos instantes de gracia,adrenalina, enfado, son los que logran los desequilibrios cotidianos, y por lo tanto serán recuerdos...

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    1. En eso de los mundos de los clones no te equivocas en nada. Somos, y me incluyo como soldaditos de plomo. Cuándo hablo de curar el mal humor, me refiero a vivir esos momentos de los que tu hablas, a sentirlos y amarlos o odiarlos y dejarlos ir si no son lo suficientemente gratificantes como para que nos hagan felices o aprender de ellos si fueron errores.

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