Como extraños reconociéndose.
Me viste desde el principio, no hizo falta nada más.
Me leíste sin necesidad de entenderme, tienes ese misterioso poder.
El sol a veces nos ciega, impidiéndonos ver a algunas de las estrellas que, como tú, sólo pasan una vez en la vida.
Fugaz, efímera y tú.
En el fin de los tiempos siempre nos imagino juntos, como extraños, queriéndonos.
Tienes ese excepcional don.
Cuanto más te conozco más me doy cuenta de todo lo que ignoro de ti.
Creías que no eras capaz y mírate, ahí estás, entre dudas y demás pero en la cima,
queriendo saltar desde lo alto de tus temores, con la confianza de que vas a volar.
Por ti, yo también vuelo dejando mis miedos a un lado.
Por ti, yo también salto.
Por ti, yo también.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Te ha gustado?
Déjame un comentario: