Estoy harta de esperar, harta de luchar, harta de ver caricias, donde no hay ni siquiera desprecio.
Harta de soñar, de pensar en ti, de verte como a un mundo al que pertenezco, un mundo en el que puedo ser feliz.
Me llenas cuando quieres, cuando te interesa tapar tu soledad.
Vienes a mí, porque sabes que aquí siempre hay un sí, siempre hay un voy y siempre existen ganas.
Yo vivo de sobras, porque para mí hasta eso es suficiente si te tengo.
Y te vas, evidentemente te vas.
Y es más que evidente también, que regresarás.
¿Pero sabes?
Estoy harta de esperar, de luchar, de llorarte en cada partida que tu ganas y yo pierdo.
Y amo, mucho pero mal, a alguien que no me ama, a alguien que tan solo quiere abrigarse en invierno.
No te importa que yo tenga frío en verano, que lluevan en mi truenos de tristeza cada primavera sin ti.
¿Y sabes que?
Que ya es suficiente, que hasta aquí ha llegado mi guerra, porque si, esta guerra es conmigo.
Que ya es otoño, huele a despedida y despedirse también es amar.
Hoy me amo más que nunca
Me voy.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Te ha gustado?
Déjame un comentario: